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¿Por qué un Buen Gobierno Corporativo para Latinoamérica?
por Juan Luis Blanco Modelo

La comunidad internacional ha destacado la necesidad de establecer un conjunto de reglas éticas que contribuyan a lograr mayores grados de control, así como una mejor dirección y eficiencia de la empresa. Por lo que se plantea convertir los principios éticos en una herramienta de creación de valor real tanto para el sector privado como el público.

En América Latina, debido a su condición de mercado emergente, se acentúa la necesidad de implementar normas específicas que garanticen la transparencia y control de los mercados económicos. Fomentadas principalmente por la voluntad autónoma de las personas jurídicas con la finalidad de ofrecer mayores garantías a los inversionistas y lograr una mayor ventaja competitiva.

Se puede señalar que actualmente América Latina atraviesa una crisis de gobernabilidad producto de la mala distribución de las riquezas. Esta crisis va de la mano principalmente de la estructura productiva de la mayoría de los países latinoamericanos, de su inserción en el mercado mundial, de la volatilidad de los recursos financieros y de la enorme dependencia de los Estados de los mismos, de la generación creciente de desempleo y de la pérdida de competitividad.

Dar respuesta a esta crisis dependerá en gran medida de la realidad socio – cultural de cada país, y de las posibilidades que éstos ofrezcan para adaptarse a los nuevos lineamientos.

Los malos manejos corporativos de empresas como Enron, WorldCom o Tyco, entre otras, han derivado consigo la falta de confianza por parte del público en las sociedades del mercado norteamericano. Esta situación ha obligado a los inversionistas a buscar nuevos mercados para destinar sus recursos y es aquí donde las economías emergentes juegan un papel clave. Por lo que las empresas en estos mercados, concretamente en Latinoamérica, deben adaptar su filosofía y hacer para lograr estándares capaces en derivar en una disciplina gerencial, transparencia, independencia, responsabilidad contable, justicia y responsabilidad social.

Para lograr esto es necesario que los países latinoamericanos refuercen su legislación vigente e implementen este tipo de normas de buen gobierno. Así como la difusión de estas y la formación necesaria para lograr una correcta asimilación de dichos criterios.

Los Códigos de Buen Gobierno deben ajustarse a la actividad comercial de cada sociedad y deben arrojar como resultado un marco autorregulatorio que garantice a los clientes, accionistas y otros aportantes de recursos, la transparencia, objetividad y competitividad con que se realiza la gestión empresarial.

Un buen gobierno corporativo para Latinoamérica también es aplicable al sector público. La aplicabilidad de estos principios debe fundamentar sus pilares en promover un desarrollo sostenible, reducir los índices de pobreza, promover la sostenibilidad y efectividad de los distintos proyectos de desarrollo, fomentar la participación efectiva de los países en los procesos de toma de decisión a nivel internacional. Se debe llegar a una efectiva redefinición de los procesos y estructuras a nivel interno del gobierno y de las administraciones públicas, de las normas que el Estado fije para la sociedad civil y el sector empresarial, y las relaciones entre gobernantes y gobernados.

En la región es esencial la cooperación internacional para el desarrollo y deseado éxito del proyecto, debido al gran grado de dependencia de los recursos externos. Dicha cooperación es efectiva en todos los niveles, incluido el de formación ya que es aquí en donde realmente se pueden aprovechar las experiencias, conocimientos y percepciones de aquellos profesionales y gobernantes que vienen demostrando la viabilidad real del buen gobierno, en los planos sociales, políticos y económicos. Facilitando así el proceso de aprendizaje, unificación de criterios y culturalización corporativa.

Juan Luis Blanco Modelo
Abogado
MALF - MeB